sábado, 25 de febrero de 2012
miércoles, 8 de febrero de 2012
lunes, 9 de enero de 2012
PARA LOS DOS
De vez en cuando salga a pasear con su esposa y tómela de la mano o del brazo, como cuando eran novio. Esto ayudara a que ella se sienta rejuvenecida, llena del amor y la galantería del marido. Sea cortes con su esposa todos los días, de vez en cuando, llévele un regalito.
Y usted, esposa renueve también los votos que un día hiciera a quien hoy es su esposo. Este esperando su regreso del trabajo todos los días. Arréglese, póngase su perfume favorito, y espérelo con una sonrisa y con esa comida que el tanto le gusta. Y esta también será su felicidad si hace feliz a su marido.
jueves, 22 de septiembre de 2011
miércoles, 27 de julio de 2011
miércoles, 20 de julio de 2011
lunes, 14 de febrero de 2011
HAY TANTO QUE TENGO QUE APRENDER
Mi Jesús hay tanto
Que tengo que aprender
Y tanto que Tu
Me quieres enseñar
Que solo yo
Te doy mi corazón
Tu con tus dulces manso
Podrás empezar a moldear
Cambiando aquellas cosas
Que me dañan
Cambiando mi manera de pensar
Abriendo mis ojos
Que están ciegos
Haciendo mis oídos escuchar
Y a este corazón endurecido
Sensible a Tu presencia
Dispuesto a obedecer
Y andar contigo.
jueves, 30 de diciembre de 2010
Seguir a Cristo implica la decisión de someter todo otro seguimiento sobre la tierra al seguimiento de Dios hecho carne. Por eso hablar de seguimiento de Cristo es hablar de conversión, de «venderlo todo», en la expresión evangélica, con tal de adquirir esa perla y ese tesoro escondido que constituye el seguir a Jesús (Mt 13,44-46). Sólo Dios puede exigir un seguimiento así, y es que seguir a Jesús es seguir a Dios, el único absoluto.
sábado, 4 de diciembre de 2010
domingo, 31 de octubre de 2010
“¿QUIÉN ME TOCÓ?”
Jesús iba camino de la casa de Jairo. Centenares de personas se apretujaban en su entorno para
poder oír. Casi no podía avanzar por el gentío que lo presionaba por todos lados. Era el barullo que
produce la curiosidad y la moda. Muchos querían acercarse al “profeta” para poder contar que lo habían
visto, que lo habían tocado. En el lenguaje actual diríamos que todos hubiesen deseado sacarse una
fotografía con él o arrancarle un autógrafo... pero curiosamente todos esos hombres fueros incapaces de
alcanzar al Señor. Se rozaron con Él; lo apretaron sin llegar a tocarlo. Al Señor se va por otros caminos y
de eso se trata la reflexión sobre esta pregunta.
Sólo una mujer se acercó silenciosa y por detrás tocó la orla del manto de Jesús. Iba cargada de
humillaciones y de dolor por una enfermedad infamante que la hacía contagiosa e impura ante la ley. En
ella no había curiosidad. Había necesidad y confianza. Llevaba años sufriendo. Había acudido a otros
inútilmente. Entonces sólo le quedaba Dios. Al extender su mano para tocar el borde del manto del Señor,
corrió por ella un flujo de soledad, impotencia y vergüenza que quiso ocultar con el silencio. Eso era ella:
un amasijo de ruinas que esperaba en Jesús... y el flujo de su sangre se detuvo. “¿Quién me tocó?”.
Mientras la sangre dejaba de manar, del Señor brotó una fuente de gracia, de comprensión y paz.
Jesús percibió que ahí había otra cosa. Alguien de verdad se acercaba a él. Había humanidad y
sinceridad. Alguien se atrevía en secreto, a abrirle sus miserias. Alguien se acercaba lleno de necesidades
y no tenía otra voz que su total confianza. Ese lenguaje llegó al corazón de Cristo: “¿Quién me tocó?”
Este texto, a su modo, nos enseña sobre el verdadero acceso a Jesús. Los géneros literarios de los
exégetas, las tesis más nuevas de cristología, con todo lo necesarias e importantes que sean, son incapaces
de tocar la orla del manto y llegar por ahí hasta el corazón de Cristo. Esa mujer no pidió nada, se contentó
con establecer un contacto real con Jesucristo desde su verdad humana.
Ante Jesús no hay máscaras porque Él en lo secreto capta nuestro propio secreto. Todo hombre
tiene enfermedades que lo hacen sufrir, con frecuencia son más graves las del alma que las del cuerpo
pero solemos encubrirlas con títulos, honores, con ciencia vana... con superficialidad. Así no podremos
nunca alcanzar a Jesús. Esta mujer anónima, sencilla y sufriente nos enseña un modo de acercarnos al
Señor: con confianza, con humildad, silenciosamente, poniendo a su sombra nuestra enfermedad. Con esa
actitud aunque esa mujer no hubiese sanado en su cuerpo, habría encontrado su verdadera salvación. A
través de esa mano temblorosa, sus penas pasaron a Jesús y se hicieron parte de la cruz redentora. Ese
dolor inmenso encontró sentido salvador y darle un sentido al sufrimiento es más importante que curarlo.
Ahora cabe preguntarnos: ¿Cómo nos acercamos al Señor? ¿Desde dónde lo buscamos? Esta
mujer con su silencio nos ha abierto una vía. Por ella caminan sobre todo los pobres y los sencillos de
corazón.
martes, 14 de septiembre de 2010
Salmo
Bendize, ó minha alma, ao SENHOR, e tudo o que há em mim bendiga o seu santo nome.
Bendize, ó minha alma, ao SENHOR, e não te esqueças de nenhum de seus benefícios.
Ele é o que perdoa todas as tuas iniqüidades, que sara todas as tuas enfermidades,
Que redime a tua vida da perdição; que te coroa de benignidade e de misericórdia,
Que farta a tua boca de bens, de sorte que a tua mocidade se renova como a da águia.
O SENHOR faz justiça e juízo a todos os oprimidos.
Fez conhecidos os seus caminhos a Moisés, e os seus feitos aos filhos de Israel.
Misericordioso e piedoso é o SENHOR; longânimo e grande em benignidade.
Não reprovará perpetuamente, nem para sempre reterá a sua ira.
Não nos tratou segundo os nossos pecados, nem nos recompensou segundo as nossas iniqüidades.
Pois assim como o céu está elevado acima da terra, assim é grande a sua misericórdia para com os que o temem.
Assim como está longe o oriente do ocidente, assim afasta de nós as nossas transgressões.
Assim como um pai se compadece de seus filhos, assim o SENHOR se compadece daqueles que o temem.
Pois ele conhece a nossa estrutura; lembra-se de que somos pó.
Quanto ao homem, os seus dias são como a erva, como a flor do campo assim floresce.
Passando por ela o vento, logo se vai, e o seu lugar não será mais conhecido.
Mas a misericórdia do SENHOR é desde a eternidade e até a eternidade sobre aqueles que o temem, e a sua justiça sobre os filhos dos filhos;
Sobre aqueles que guardam a sua aliança, e sobre os que se lembram dos seus mandamentos para os cumprir.
O SENHOR tem estabelecido o seu trono nos céus, e o seu reino domina sobre tudo.
Bendizei ao SENHOR, todos os seus anjos, vós que excedeis em força, que guardais os seus mandamentos, obedecendo à voz da sua palavra.
Bendizei ao SENHOR, todos os seus exércitos, vós ministros seus, que executais o seu beneplácito.
Bendizei ao SENHOR, todas as suas obras, em todos os lugares do seu domínio; bendize, ó minha alma, ao SENHOR.
lunes, 13 de septiembre de 2010
DESPUÉS DE LA RESURRECCIÓN
No seas incrédulo, sino cree!
Yo se dé donde he venido, y a donde iré; pero ustedes no pueden decir de donde he venido. Ni ha donde voy. Ustedes son de la tierra. Yo soy de arriba. Ustedes son de este mundo. Yo no soy de este mundo.
Nadie ha ascendido al cielo, excepto aquel que vino del cielo, el Hijo de Dios que está en el cielo.
Ve y di a mis hermanos que ascenderé a mi Padre y su Padre; y a mi Dios, y a su Dios.
¿Por qué se turban y en sus mentes surgen dudas? Tengan Paz.
Miren mis manos y mis pies, que yo mismo soy, tóquenme y vean; pues un espíritu no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo.
Porque me han visto, creen. Benditos son los que no me han visto y creen.
Dentro de poco el mundo no me vera mas, pero mi presencia quedara con ustedes; y porque yo vivo, ustedes también vivirán.
Jesús de Nazaret
sábado, 28 de agosto de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)











